martes, 12 de febrero de 2008

EL RECUERDO DE ALGO HERMOSO

Después de una semana del evento, de una cosa está segura la Tabernera: los taberneros recordarán siempre con agrado y alegría la primera entrega de premios de la Taberna del Fatum Burlón en su modalidad Lanteira con montaje bien trabajado, guión exquisito, presentadoras selectas y abrazos de nuestro amigo Serafín.
Taberneros, aunque la vida por sí misma es sin duda trágica, es precisamente esa tragedia la que debe impulsarnos a valorar y dirigir nuestra atención de manera continua a los aspectos positivos de la vida diaria, sobre todo de algunos momentos especiales.
Claro que, para llegar a esta conclusión, son necesarias dos cosas si no se es un sabio*, y son, 1) haber sufrido mucho o visto sufrir mucho (pero del sufrimiento verdadero), y 2) haber adquirido el don de desear (pero de verdad) sufrir sólo lo mínimo posible **.

* El sabio aprende desde la experiencia ajena, sin necesidad de sufrirla en sus propias carnes.
** Sufrir lo mínimo es vivir la vida con la alegría y la certeza de saber que algún día nos desprenderemos de todo y que lo único que quedará será el recuerdo de lo que fuimos.

Quiere decirse,
¡Que la Tabernera disfrutó de lo lindo!!
Que os quiere pedir disculpas por pesada, sobre todo a aquellos taberneros a los que intentó sacar de quicio (sin conseguirlo, todo hay que decirlo) con sus comentarios sarcásticos, dejándose llevar por una borrachera de “euforia” desmesurada que la embargaba, sin poderla controlar.
Y…. Que …¡Gracias! Porque hay que reconocer que sois cojonudos.
Un brindis por el Papa, coño! (La euforia ataca de nuevo).

Y, ahora, a preparar la subida al Selva y a catar al Castro (¿cómo lo haremos a chupetones o a bocaos?).

1 comentario:

Isabel Rubio dijo...

Eres PERMICA!, así, a lo grande...
y te puedes permitir
las euforias que tú quieras,
no te debes reprimir.
!Viva la Tabernera!!!!!