viernes, 21 de enero de 2011

Via Crucis

Taberneros,
Pienso y medito que en estos momentos, en esta misma tarde del próximo viernes, estaré camino de Lanteria. Sé que el gozo de encontrarme sentado a la derecha del Siniestro, en la barra de la Posada, recompensará las angustias y tribulaciones de los próximos siete días. Pues habéis de saber que nada me aflige más que saberme en esta ansia que alborota mi alma y llena de llagas mi corazón.
Sufro, taberneros, en esta semana contando los días que faltan para partir a Lanteira. Y por ello acudo a vosotros en búsqueda de alivio a las penas que en los próximos siete días afligirán mi espíritu. Ayudadme, hermanos, en el suplicio en el que estoy próximo a embarcarme…

PD: Mi pena y pesadumbre me impiden concentrarme en asuntos mundanos, como el fútbol.

PDD: Aunque aún es pronto para cerrar predicciones de tiempo, parece que vamos a tener la enorme suerte de contemplar este raro prodigio: estando nevando en la Ragua, y no pudiendo subir a causa de la nieve, en Lanteira la nieve se convertirá en agua, no pudiendo salir del Serafín en los tres días. Amén.

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